07- Borburata VI

Descipción de este artículo: Aquí se describe el final de la Fiesta de San Juan. El santo busca la ruta del encierro en la Iglesia Parroquial. Misas y procesión. Retumban los cohetes, mientras las campanas sonoras despiden la fiesta



Día de San Juan. Es 24 de Junio. Sigue la fiesta con su misma expresión. Cohetes. Repicar de campanas amaneciendo con el sol asomándose entre el follaje tupido de la hacienda "El Manglar".

Es la hora del ordeño y la jugosa ubre de la vaca, es apretada suavemente por las manos callosas del peón. La caricia de los dedos hace extraer el blanco líquido que llena cántaros que enriquecen al amo. Es Juan... Pedro...

Joseph. . .

Tal vez Nicomedes. . .

Nieto de esclavo. Hijo de mestizo con madre blanca. Mezcla sabia de la raza americana. El zumbido del eco del tambor le hace vibrar el espíritu. . . airó. . . airó. . . airó. . . airó.

Ritmo ardiente. Apresurado. Golpeante. Sensual. Frenético. Rito donde el Dios de la Selva se abraza con el Dios de los altares. Manos extendidas queriendo agarrar a las estrellas. Senos que vibran buscando escaparse con la caliente inspiración jadeante del tambor. Se arquean las cinturas y la danza se hace frenesí. Nalgas de mujeres bamboleantes como barcos sin timón. Todo es alegría en la multitud que se desborda y los tambores gritan el mensaje inmenso de los negros.

El sudor candente empapa las enaguas y los fustanes de zarazas rameadas destiñen sus colores. Los hombres le dan con más fuerza al cuero del tambor y brota de la entraña del redondo, del culo e puya o el "pujao", "el hasta luego" mientras se entrega la imagen al Cura Párroco del pueblo.

Son las tres de la tarde. Ya las mariposas de junio con sus trajes verdes y amarillos, retornaron jubilosas a la flor almibarada del hogar. A su paso dejaron el recuerdo de la copla:

"Mariposas de San Juan En silencio vienen Y en silencio se van..."

El santo busca la ruta del encierro en la Iglesia Parroquial. Misas y procesión. Retumban los cohetes, mientras las campanas sonoras despiden la fiesta. Rito donde el cantar se encierra en muros religiosos. BORBURATA y sus hijos. Negros pioneros. Blancos procedentes de mil rutas. Zambos. Mestizos. Hermanos todos por la voluntad de Dios. Ahora no se prorrumpen como ayer en desconsolados alaridos y llantos. . . "como una reminiscencia de cuanto hacían los antiguos esclavos de las haciendas de la región al terminarse las horas de libertad que, con motivo de la fiesta de San Juan eran concedídales por sus amos". No obstante a que aún no han sido rotas del todo las cadenas del vasallaje colonialista, el pueblo tiene en su destino amalgamando su voluntad creadora—, fe en los principios que hacen posible rescatar su dignidad.

Las luciérnagas a veces iluminan el obscuro verdor de la montaña cercana. Ya los faroles dejan escapar su luz de kilovatios. Y el negro faramallero, mordaz en vengativo refrán, ya en la despida le grita al blanco que llegó de otros rumbos para presenciar la fiesta. . . "Adiós mi amigo, no se olvide que aquí en Venezuela el más catire, tiene parientes en el África". . .! y una carcajada aguardentosa, hace caer el telón de la noche.



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