20- Confesión de un adolescente

Descipción de este artículo:

Jamás conoció a su padre. Con serenidad expresó que su madre era alcohólica y ejercía la prostitución para sobrevivir. El único hermano estaba recluido en la cárcel de Tocuyito, cumpliendo sentencia de prisión por hurto y lesiones personales. Doloroso drama en la vida de un niño con destino incierto. Se presume que su primer grito al nacer, estremeció los sentimientos de la mujer que lo parió. El humilde rancho construido con cartones y desechos del basurero público, no se llenó de luces y sonrisas, mientras el recién nacido y la madre sentían el dolor de su hambre.

Actualmente con apenas trece años de edad, recorriendo el largo camino de privaciones y miserias, es difícil censurarle el odio acumulado en su corazón, por todo cuanto le rodea. Es un sentimiento vengativo hacia una sociedad cómplice de sus desdichas. Asegura que la mayoría hipócritamente esconde sus responsabilidades. Después se quejan, lloran, gritan y se desesperan, al observar el derrumbe de las estructuras morales, representando un grave riesgo para la estabilidad social.

Era un niño con experiencia de adulto malo. El atuendo revelaba pobreza extrema: franela de apariencia higiénica deplorable, igual el roído pantalón corto que apenas le cubría las rodillas; parecía la estampa dramática de los pordioseros de la célebre novela "Los Miserables". A pesar de simular dureza en el diálogo que sostuvimos, por momentos su personalidad se hacía visiblemente infantil sin esconder la tristeza. Tal vez Dios procuraba tenderle la mano.

De pronto esta entrevista manejada con prudente cordialidad se convirtió en una confesión, no la de solicitar perdón por pecados cometidos, sino algo hermoso en la palabra hilando su historia de adolescente, que sufre el peso injusto de una sociedad donde sólo priva la voracidad de la riqueza y la mentira que embrutece a los seres humanos.

No encuentra justificación en la presencia de niñas y niños ejerciendo la mendicidad y la prostitución. Las revelaciones dramáticas de actos observados en aquel tenebroso lugar, donde aberrados sexuales abusan de los menores, horizontalizados en la sucia arena de la playa vecina, en un banco de oscura ubicación o en cualquier sitio solitario, mueve a encender los peores odios en la mente de los pequeños niños que no tuvieron la suerte de acariciar un juguete en navidad.

En horas nocturnas la violencia surge de todos los rincones, como ánimas en pena. Es el momento en que el tiempo acelera el pulso del caminante temeroso de un ataque alevoso en la sórdida y tenebrosa penumbra. El alto índice de menores portando armas de fuego, chuzos, navajas, destornilladores y afiladas dagas, instrumentos de muerte para un propósito inútil. En muchos casos, el uso de estos artefactos es motivo para su propia destrucción física.

Los muchachos inician la jornada pidiendo limosna, pero ante la negativa por insensibilidad humana, utilizan la violencia con graves riesgos que los conducen al presidio o la muerte.

En las jornadas nocturnas se presentan hombres ofreciendo buena "compensación al servicio", algunos para que les soben las espaldas y otros pretendiendo sobar la de los niños. Todo un círculo de podredumbre. Frecuentemente los menores son víctimas de la violencia cuando rechazan las pretensiones de los enfermos sexuales. En algunos casos se han detectado homicidios sin culpables.

Nuestro entrevistado cuya identidad resultó imposible lograr, no se sabe si por vergüenza o temor, nos confesó con palabras entrecortadas por emoción o rabia, un acto criminal, insólito, escenificado en el propio corazón urbano de la ciudad. Una jovencita que tal vez no había cumplido catorce años de edad, fue obligada cerca del "Marina Center" en el área de playa, a realizar el acto sexual anal, por un sujeto de contextura fuerte, presumiblemente enfermo sexual, quien utilizó fuerza y violencia para lograr el criminal propósito. La infeliz menor con dolorosos desgarramientos fue conducida al Hospital, donde el delito quedó sepultado en el olvido.

En la noche, las lechuzas emiten sonidos presagiando peligros en cada rincón del espacio que cubre estos siniestros lugares, donde los menores de edad se desplazan sigilosamente en la búsqueda de la "pega" que les sirve de droga para disfrutar el hallazgo del veneno, pasaporte a la muerte. Regularmente pasan patrullas con agentes del orden público, impecablemente uniformados, con su flamante revólver dispuesto a disparar a desprevenidos transeúntes o a menores de edad para el chantaje.

Luces de múltiples colores adornan la fachada del cercano Dancing, en cuyo interior espectáculos con bailarinas desnudas atraen a clientes de todas las edades. Los alrededores del edificio se congestionan con féminas procedentes de Caracas, Valencia, Barquisimeto y otras ciudades vecinas. En un expendio de licores entre un Colegio de Religiosas y el Marina Center, la escoria humana se agolpa para adquirir bebidas alcohólicas en la vía pública. El bochornoso carnaval nocturno se complementa con el desfile de "rameras caminadoras"; algunas llegan por los caminos verdes de países "hermanos". Una dantesca visión que insulta e irrespeta a la sociedad porteña.

En valiosos datos obtenidos en un seminario programado por Médicos Sanitanstas, en relación al censo de cuatrocientas mujeres que ejercen la prostitución en Puerto Cabello, sólo el 80% de las entrevistadas, presuntamente tenían control en el antivenéreo. El 20% restante, carecía por descuido la debida atención a sus problemas sexuales, que unidas a la gran masa clandestina de rameras, constituían serio peligro sanitario.

Las mujeres investigadas, trabajaban en turnos nocturnos en cuarenta y siete bares ubicados en el centro de la ciudad. En aquellos lugares ejercían la doble profesión de mesoneras y prostitutas. La mayoría utilizaba un total de treinta y cinco hoteles y guaridas nocturnas para su actividad sexual. Se establece que un gran número de estas mujeres, son conocidas como "caminadoras" denunciadas regularmente por constituir peligrosos focos de contagio. Un detalle importante que se observa en esta muestra, evidencia que el alto índice de menores dedicadas a la prostitución en el puerto es alarmante, si se han contabilizado solamente cuatrocientos casos, de un universo prostituido que sobrepasa el millar de mujeres.

Censadas:

125 entre 10 a 19 años

135 entre 20 a 29 años

80 entre 30 a 39 años

40 entre 40 a 50 años

20 de 50 años en adelante

Contagios:

Sífilis .................................................................. 31,50 %

Blenorragia ........................................................ 42,0 %

V.P.H................................................................. 17,0 %

A.I.D.S...............................................................16%

Tricomoniasis ....................................................49%

Caudiasis Vaginales............................................28%

Herpes Toster Tipo II ......................................54%

Uretritis ............................................................31%

Otras..................................................................12%

Enfermedades Frecuentes:

Pitiriasis Alba .................................................... 32,99 %

Pitiriasis Versicolor............................................ 20,99 %

Dermatomicosis ................................................ 15,33 %

Tina Corpis.......................................................... 3,88 %

H.T.A. .............................................................. 43,0 %

D.M.N.I.D........................................................... 8,0 %

I.D.M.I.D............................................................. 1,0 %

Como problema grave, es posible, que el Doctor Luis Trías Médico Jefe de la Unidad Sanitaria Local haya observado centenares de prostitutas en el área colonial, residenciadas en hote-luchos y pensiones de baja categoría que les sirven de refugio permanente y ocasional para actividades reñidas con la moral.

Contando con el apoyo logístico policial, realizaron un saludable operativo que la ciudad esperaba ansiosa, donde lograron valiosa información sobre el drama diario que afecta a la sociedad con la presencia de prostitutas diseminadas en la vía pública, refugiadas en albergues, bajo el amparo de alcahuetes profesionales. En la calle Plaza, entre el Teatro Municipal y el Marina Center se procedió a la clausura de varios inmuebles transformados en cuarteles generales de este tipo de comercio.

La totalidad de estos inmuebles habían sido restaurados, adicionándoles pequeñas habitaciones divididas con cartón piedra; antes solamente mantenían cuatro dormitorios y hoy con los anexos pueden alojarse hasta veinte mujeres. Contaban con expendios clandestinos de licores, con clientes de un universo de alcohólicos y drogadictos. La clausura oficial de estos recintos recibió el apoyo colectivo, pero en la ciudadanía existe la duda del fiel cumpliente de esta sana medida. El negocio tiene muchos socios y las ganancias son jugosas.

ENFERMEDADES VENÉREAS Datos aportados por la Unidad Sanitaria

AÑO 1993: Casos comprobados

Blenorragia: ............................................97

Sífilis:......................................................95

Sida (H.I.V.):..........................................07

AÑO 1994: Hasta el mes de junio

Blenorragia: .......................................... 123

Sífilis:...................................................... 95

Sida (H.I.V.):.......................................... 02



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