
En los primeros tiempos de la Colonia en el siglo XVI, la comunicación terrestre entre la Nueva Valencia del Rey y la costa marítima donde se levantaba el puerto de la Concepción de Borburata, se realizaba a través de trochas abiertas por los aborígenes. Víveres y frutos se intercambiaron sobre las espaldas de los nativos, y más tarde comenzaron a ser utilizados por los Conquistadores Españoles, las bestias traídas y aclimatadas en tierra de América.

En el año de 1664, el Alcalde Ordinario de la Nueva Valencia del Rey, el Maestro de Campo Don Domingo Vásquez de Rojas, de común acuerdo con los demás integrantes del Cabildo Valenciano resolvió la construcción de un camino entre la Nueva Valencia y el Puerto de la Borburata, que reemplazara al utilizado hasta esa fecha, que salía a la costa por Patanemo, porque por dicha vía se tardaba hasta dos días, mientras que el camino que se pretendía abrir al Valle de Borburata era de medio día de jornada, muy a propósito para dar los socorros a tiempo en caso de ataque de enemigos procedentes del exterior.

En el año de 1761, el Cabildo decretó la construcción de un camino entre la Nueva Valencia del Rey y el Puerto de Cabello, que por facilidades de atraque había desplazado al Puerto de Borburata. Este camino de Carabobo, donde se levanta el majestuoso puente ojival de Paso Hondo se encuentra a poca distancia de la confluencia de los ríos San Esteban y El Guayabo. Este puede fue construido entre los años 1807 a 1888, según referencias del historiador porteño Asdrúbal González.
