En Puerto Cabello se realizan distintos eventos carnavalescos entre los cuales se pueden distinguir los organizados por instituciones públicas o privadas y aquellos otros enraizados en la tradición popular y que ocurren gracias a la participación colectiva. Entre los primeros están los carnavales turísticos promovidos por la alcaldía, caracterizados por disfraces, desfiles de carrozas y elección de reina de carnaval, donde además se ofrece un espectáculo musical con renombrados artistas nacionales e internacionales. Muy concurrido es el "Grito de Carnaval" que realiza en El Malecón de Puerto Cabello, y con el cual se da inicio al carnaval en esa población.
Tanto en los carnavales institucionales como en los de organización colectiva o popular se pueden encontrar comparsas, conformadas por grupos de personas que salen a bailar representando la figura de un animal o elemento de la naturaleza. Bien conocidas son las comparsas de Borburata, animadas con sus propios temas musicales, y por eso acompañadas con instrumentos musicales que van indicando el ritmo y apoyando la improvisación de versos que hace el alegre grupo en sus recorridos. Entre las comparsas más famosas están: La Burriquita, El Alacrán, entre otras.
En Rancho Chico del municipio Puerto Cabello encontramos una tradicional y popular comparsa de carnaval conocida como El Toro, cuyo argumento de muerte y resurrección es semejante a las Diversiones Orientales: En ella participan: un toro, representado por un hombre metido en una armazón, un torero, unos payasos y un conjunto musical. En esta comparsa el toro baila y embiste al público durante su recorrido, seguido muy de cerca por un torero vestido con traje de luces, unos payasos y un grupo de jóvenes de ambos sexos que se mueven al ritmo de la música interpretada por el conjunto acompañante. Aquí se hace la simulación de una corrida de la fiesta brava, donde toro y torero se enfrentan, tratando cada uno de mostrar su gracia y sus virtudes mientras los payasos divierten al público con su estilo jocoso. Finalmente llega el momento que ocurre la muerte del toro por una estocada del torero; gracias a los cantos y bailes de los asistentes el toro resucita, regresándose como en una historia que nunca termina.
También en Rancho Chico son los diablos de Carnaval que salen el lunes y martes vestidos con trajes de color negro y rojo, llenos de espejos y cascabeles con la intención de perseguir y aterrorizar a la gente. Su estrategia es la de andar silenciosos por las calles aprovechando algún espacio oscuro y solitario para embestir a sus víctimas; en tanto los lugareños prevenidos reconocen la cercanía de los diablos al distinguir el sonido de las campanitas de sus trajes en medio del silencio de la noche. |