Desde 1812, Puerto Cebello, que pertenecía a la extensa Provincia de Caracas, no pudo mantenerse fiel e inconmovible a la causa republicana, pues durante el corto lapso de la Dictadura del Generalísimo Miranda; que le otorgó el Congreso Nacional, cayó en poder de los realistas. En efecto, designado Simón Bolívar, con el grado de Coronel, jefe de la plaza de Puerto Cabello (1), esta cayó en manos de los monárquicos, por la reacción del teniente, Francisco Fernández Vinoni (2). De nada valió el heroico acto de resistencia realizado por El Libertador, pues además Valencia había quedado en poder realista y casi toda la costa se encontraba en rebeldía en contra de la República.
Así, Puerto Cabello como ocurrió a otras plazas navales del país por largos años quedaron bajo el dominio realista. Entre ellos, La Guaira, Maracaibo, La Vela de Coro, Cumaná, Angostura, etc. La posesión de estos puertos constituyó un negativo factor para la causa patriota, puesto que tal circunstancia dio el dominio del mar a los peninsulares, con el cual frecuentemente se hostigaba a los republicanos gracias a que sus naves de guerra y auxiliares se movilizaban libremente.
La Batalla de Carabobo.
Otro de los antecedentes de la Toma de Puerto Cabello fue la gloriosa Batalla de Maracaibo por las siguientes razones: el único cuerpo de ejército realista que pudo salvarse intacto y compacto fue el batallón "Valencey", el cual disciplinadamente y en excelente moral, se retiró a Puerto Cabello, donde encontró refugio seguro (3). Luego recalaron a la misma base otros restos de cuerpos militares realistas dispersos, y así se reforzó la posición de La Torre, Jefe de esa plaza.
Función estratégica de Puerto Cabello.
Resulta evidente la función estratégica de este puerto. Se trataba de un puerto amurallado, solo o por el sector de los manglares; el fuerte de San Felipe, que con sus gruesas murallas, era un bastión extraordinario, que servía de presidio y depósito del parque. Cerca de La Guaira, con éste formó una combinación naval de malas consecuencias para el triunfo patriota.
Con el cambio de gobernantes realistas (La Torre por Morales) Puerto Cabello pasó a ser refuerzo de Maracaibo cuando ésta fue conquistada por Morales (años 1822-1823). Entonces surgió la mayor amenaza para Venezuela, afortunadamente conjurada por la Batalla Naval de Maracaibo el 24 de julio de 1823.
Desde el mismo puerto crabobeño, los realistas dirigieron sus esfuerzos a levantar nuevamente el llano guariqueño para destruir la República (4). Todas estas circunstancias confirman el peligro que revestía la posesión de Puerto Cabello por los realistas.
Eran los tiempos de la Gran Colombia (1819-1830), y uno de los jefes militares en Venezuela era el General José Antonio Páez, el héroe de Carabobo, quien se propuso eliminar el peligro latente de un Puerto Cabello realista. En 1822-1823 tocó el turno, pues, a esta importante plaza, único sitio del territorio donde flameaba todavía la bandera española (5).
El sitio y la Toma de Puerto Cabello.
No era fácil la acción de adueñarse de Puerto Cabello, porque estaba convertida en una ciudadela inexpugnablel Aspiraba el General Páez ganar a Puerto Cabello sin derramamiento de sangre, por lo cual entre una de sus actividades iniciales fue la de invitar al jefe de la plaza, general Sebastián de la Calzada, a rendirse, que resultó infructuosa por la negativa de éste.
Hechos los aprestos, Páez con sus veteranos se dirigió- a la costa, con destino a Puerto Cabello: logró ubicarse bien para las operaciones del sitio y la posterior toma. El llamado Pueblo Afuera, sector porteño, Borburata y otros lugares cayeron en su poder para desde ellos intensificar el aludido sitio. Todo ello sucedió desde abril de 1822.
Pero en junio del mismo año se vio obligado a suspender .el sitio por causas ajenas a su voluntad (6). Pero tres meses después reinicia el sitio no sin antes confirmar a Calzada su disposición a pactar con él, claro sobre la base de la capitulación, con excelentes condiciones y ofertas, incluso económicas, para su traslado al Exterior. Nueva expresión de su soberbia: rechazó la humanitaria oferta.
En octubre inícianse los preparativos tanto para estrechar el cerco y obligar a los realistas a su rendición, como para adueñarse definitivamente del Fuerte (7). Todo cautelosamente, estriba destinado a acercarse lo más posible hacia aquél, actividad lograda tras duro batallar, pues tanto la moral realista como la patriota eran excelentes para la defensa de la respectiva causa.
¿Cómo se produjo la toma del Fuerte? Antes hay que recordar lo siguiente: de acuerdo a la situación geográfica del Fuerte los realistas creyéronse inexpugnables, primeramente los favorecía la bahía donde se encuentra, luego unos manglares totalmente cenagosos, por los cuales consideraban imposible que atacaran los patriotas; y en todos los sitios restantes defensas bien mantenidas.
Precisamente por el sector de los manglares sin defensas fue por donde los arrojados, seguidores de Páez realizaron esta hazaña. Algo sencillo ocurrió para decidir este paso: el encontrar en la arena de la playa todas las mañanas huellas humanas, camino de Borburata. La gente apostada y motivada por Páez sorprendió al negro Julián, quien salía a observar los movimientos de los republicanos. Tratado muy bien, el negro dio toda la información para vadear el difícil sitio de los manglares.
La Toma del Fuerte.
Algunos historiadores comparan esta acción paecista con la Toma de las Flecheras, pero sea cual fuese la verdad a ese respecto, es lo cierto que ella fue el resultado de una nueva manifestación del arrojo, la impetuosidad y la habilidad tan características de su vida militar, acompañadas estas cualidades del factor sorpresa que tantas victorias le proporcionó al vencedor de Las Queseras del Medio.
Poseído de la idea del triunfo, el General Páez repitió varias veces a Calzada la necesidad de rendirse o presentarse a su cuartel a firmar la capitulación. Y ahora le dio un plazo de horas para ello. De lo contrario asaltaría la plaza. Nuevo rechazo al mensaje filantrópico del vencedor de Carabobo.
Y se produjo el asalto: a las diez de la noche comenzó la operación final de la lucha emancipadora. Del djía 7 para el 8 de noviembre de 1823. Unos probados 500 hombres, entre ellos 100 lanceros, se pusieron en marcha con tanto sigilo que no despertaron la más leve sospecha en el enemigo, que estaba en vigilia. El paso del manglar fue la causa del éxito. Sorprendidos los realistas, y, empeñada la lucha con denuedo, éstos viéndose perdidos se retiraron del Fuerte, que empeñosamente retenían y defendían desde 1812 (8).
Entrega del Castillo.
Fue necesario que los realistas volvieran a sentir los efectos de la justicia venezolana y de su causa, por
el método que el General Páez quería desechar para que entre-.garan a la República el último bastión que poseían. Fue realizada la entrega mediante la firma de una generosa capitulación.
Significación histórica de la Toma de Puerto Cabello.
Primera: Representa el cese definitivo de la guerra independentista en el país, y por ende, en el territorio gran-colombiano (9). Desde entonces dejó de ondear como dominante el pendón español.
Segunda: Constituyó nueva ocasión para que se demostrara el gran patriotismo venezolano, dispuesto especialmente para conservar y defender la Soberanía lograda por El Libertador.
Tercera: Fue otra demostración de la genialidad militar del General José Antonio Páez.
Cuarta: * Significó la incorporación de Puerto Cabello a la República, y el disfrute pleno, de su libertad.
Quinta: Para el Libertador, quien se encontraba en la difícil empresa de emancipar el Perú, ha debido de constituir emocionada noticia la de este episodio heroico. Apreciaría como los jefes patriotas a quienes él asignó diversas tareas, las cumplieron con actividad y gloria, para mantener lo conquistado tras largo luchar y heroicos sacrificios. |