
El Parque Nacional San Esteban, ubicado en la Cordillera de la Costa Central, constituye una prolongación occidental del Parque Nacional Henry Pittier. Este parque incluye ambientes terrestres y marinos de gran importancia y belleza extraordinaria. Se crea con el fin de proteger y preservar recursos biológicos, culturales, históricos y escénicos de importancia y relevancia nacional e internacional así como las cuencas altas de importantes ríos como El Patanemo, Borburata, San Esteban, Goigoaza, San Diego y Vigirima, esenciales para el consumo de agua de la región y la recuperación del Lago de Valencia.

El relieve es abrupto, de pendientes pronunciadas y alturas que varían desde el nivel del mar hasta los 1830 m en el Cerro Villalonga. Estas variaciones altitudinales determinan cambios importantes en el paisaje, clima y vegetación del parque, existiendo formaciones vegetales y especies animales de gran valor científico por su carácter endémico.

En el tramo de la costa se encuentran formaciones coralinas en la Laguna de Patanemo y en el grupo de islas que se encuentran entre ésta y Puerto Cabello, observándose áreas de manglares, cocoteros, cardones y espinares. A partir de los 200 y hasta los 400 m es característico un bosque seco bajo y deciduo, con cardones intercalados, destacándose especias como el ajito, jebe y palito blanco.
La vegetación de sabana se presenta desde los 400 m. Siendo el producto de la intervención del hombre que a través de la tala y quema afecta el bosque deciduo, que todavía se observa entre los 700 y 900 m, sin embargo hay extensas áreas de sabanas que superan los 1000 m. Las especies características de esta área son el yagrumo macho, el carnestolendo, el majagua y el matapalo.
La fauna es diversa, incluyendo en la avifauna e ictiofauna especies migratorias. De las aves destacan la perdiz de montaña, el gavilán blanco, el paují copete de piedra, el perico siete colores y la guacharaca. Los mamíferos incluyen el perrito de agua, el cunaguaro, la lapa y el zorro guache. También destacan los ofidios, siendo las especies más comunes la mapanare, la cazadora, corales la cazadora negra y la tigra cazadora.

El parque también guarda vestigios de interés histórico y turístico, como son el antiguo camino colonial que uniera a Puerto Cabello con Valencia, el famoso Puente Ojival de Paso Hondo y el Fortín Mirador de Solano, además existen importantes recursos arqueológicos precolombinos y los conjuntos de petroglifos y menhires de Vigirima, Piedras Pintadas y los Petroglifos de la Josefina e importantes cementerios indígenas de los grupos Aragua Araguas y Caribes, que se encuentran en el sector Tronconero y Borburata.